Agricultor cansado crea trampa ingeniosa contra invasores

Eli permaneció en silencio mientras arrojaba más semillas a la tierra recién preparada. La mujer comenzó a gritar desesperada: '¡Espere! ¡Mi automóvil está atrapado!' El hombre se incorporó lentamente, se limpió las manos y la observó con calma. 'Señora, no he atrapado nada. Solo estoy sembrando mi cultivo en el lugar que me corresponde'.
La situación escaló rápidamente cuando ella lo acusó de actuar ilícitamente. Eli respondió con tranquilidad: 'Este terreno es mío y es época de siembra'. Ella señaló furiosa hacia su vehículo rodeado de tierra. 'Acaba de cavar una zanja alrededor de mi coche', reclamó. 'Precisamente', confirmó él con una sonrisa. 'Eso es lo que se llama surco. En unos días brotará maíz por toda esta área'.